martes, 18 de marzo de 2008

Yo no tengo televisión

Bueno, esa era la excusa que me había pensado para darles a los de GEZ (El G.E.Z. es una organización pública que se dedica a asegurarse de que la gente que tiene receptores de TV o radio paguen un impuesto por ello, para con estos ingresos fomentar la televisión pública y reducir la publicidad), pero no funciona. Porque tienes que pagar si tienes cualquiera de los siguientes objetos:

-Televisión
-Radio
-Radio despertador
-Radio del coche
-Radio del móvil
-Ordenador con conexión a Internet
-Nevera o cualquier otro dispositivo con posibilidad de conectarte a la red.

En realidad se supone que debes pagar por cada uno de ellos (¿pero están locos o qué?) y lo de Internet es peor que los de la SGAE de España...por si ves la televisión o escuchas la radio a través de tu PC. Pero vamos, que te cobran 17€ al mes por el "combi" tele+radio y se dan por satisfechos. Menos mal que te hacen el favor de pasarte la factura cada tres meses.

¿Qué quieres que te diga? Que me parece una aberración, porque además se supone que con este dinero tienes menos publicidad, tanto en las emisoras como en los canales de televisión. Pero no es verdad, es sólo a partir de las 18 horas. Y ya me dirás, si aquí se van a dormir a las 21 como muy tarde! !Además, eso es presunción!¿Quien dice que veo la tele y la radio públicas? Porque, la verdad sea dicha, prefiero el cable y ya pago por ello. Pero pagar por algo que no uso...eso si que no.

Sí, ya se que de este tema se ha hablado mucho, pero es que ahora que me he empadronado, me afecta directamente. Si saben que estoy aquí seguro que vienen a visitarme.

El caso es que buscando información del asunto, me he encontrado con la web de El Sentido de la Vida y al parecer estos tipos del GEZ son como unos cazarecompensas, por cada tele que pillan sin estar dada de alta, cobran un plus.

Hay historias para no dormir...se meten en tu casa con cualquier excusa: que si es el vecino que se le ha roto la tele y quiere ver el partido de fútbol, que si es un turista que quiere hacer unas fotos del castillo, iglesia o lo que sea desde tu casa -porque tiene una altura ideal-, preguntan a tus vecinos, se suben a escaleras para hacer fotos de tu salón...y hasta tienen todo el tinglao traducido al español para que no puedas decir que no entiendes nada, en el caso de que vengan a visitarte.

Y yo que estoy ojo avizor, no le abro la puerta ni al tato, por si acaso.

El pobre hombre del Ayuntamiento que ha venido hoy a arreglar no se qué del agua ha tenido que pasar un riguroso examen y una entrevista personal de 5 minutos para poder cruzar de la puerta. Hasta la documentación le he pedido! Y eso que sólo quería ir al sótano...

lunes, 17 de marzo de 2008

Huevos, conejos y Semana Santa




Me empezaba a preguntar desde hace unos días por qué habían decorado la fuente de la plaza con huevos de colores , y me llamaba la atención la profusión de conejitos y huevos - de chocolate, de azúcar, de colores, rellenos, con sorpresa, de mazapán, de flores- que rebosan en todas las tiendas alemanas desde hace unas semanas...

Supongo que para una española acostumbrada a la Semana Santa de nazarenos y procesiones, redenciones, pecados y resurrecciones, el Ostern alemán lleno de conejos, huevos, vida y primavera es sorprendente, como mínimo.



Y como a mí esto no me parecía muy cristiano que digamos, indagué.

El osterbrunnen es toda una tradición, e incluso se organizan concursos entre distintos pueblos para ver quien le pone más huevos a la fuente ;-) A continuación va el por qué.

En alemán, la etimología de Ostern para algunos proviene de la palabra germánica ostarum, lo que significa aurora, para otros proviene de Ostara, una diosa germánica de la primavera, cuyo culto se habría mezclado con las Pascuas al ser introducido el cristianismo.

Los que se inclinan por la primera opción explican el término con la celebración del día del inicio de la primavera, cuya aurora se esperaba. Según esta tradición, una muchacha debía recoger agua de un arroyo, fuente o río cercano entre la media noche del sábado y la aurora del domingo. La llamada agua de Ostern debía ser llevada en silencio hasta la casa, y ser guardada todo el año. Sus poderes eran muchos: desde curar dolencias oculares hasta procurar lozanía y juventud. Ése es el motivo por el cual, en ciertos pueblos alemanes, aún se adorna la fuente al amanecer del domingo. Como en el mío.

¿Entonces el huevo que significa?

Supuestamente, cuando el cristianismo fue introducido por estas tierras la costumbre de regalarse huevos ya existía, como un intercambio de deseos de fertilidad y buenas cosechas.

¿Y el conejo?

Justo cuando finaliza el invierno, la coneja pare, y puede llegar a tener hasta 20 conejitos por año. Por lo tanto que sea un símbolo de fertilidad y que esté presente en una celebración de primavera no es de extrañar.

Con la pascua, los antiguos daban la bienvenida a la primavera, considerada un periodo de esperanza tras la dureza y las calamidades del frío e infructuoso invierno. La fertilidad, el nacimiento de la vida-el huevo y el conejo- representada por la llegada de la primavera, no son tradiciones de origen cristiano sino muy relacionadas con el culto al sol y a la madre Naturaleza, y con las ancestrales religiones politeístas.

En España durante la Edad Media la estructura de poder de la Iglesia Católica era mucho más férrea y eficiente, por eso la tradición del conejo cargado de huevos nunca llegó a implantarse y hasta el día de hoy nuestra Semana Santa es cristiana, con nazarenos ("capuruchos" como decimos en mi tierra), cofradías y marchas procesionales.

Yo no soy religiosa, pero mi infancia va unida a los nazarenos y las procesiones, aunque creo que para un niño es mucho más atractivo y menos violento el tema de los huevos y los conejitos alemanes. Aquí hasta se permiten tener muñecos Playmobil para el Ostern...¿te imaginas unos Playmobil representando la Semana Santa?

Lo que hace de uno la cultura...

(Información extraída de Deutsche Welle)