Los alemanes tienen fama de ser fríos. Y en general, comparándolos por ejemplo con los españoles, lo son. Pero no siempre.Cuando consigues hacer un amigo alemán, que no es fácil, y ya tienes confianza con él, debe pasar un tiempo hasta que deja de saludarte con la mano y pasa a saludarte con un beso. Dos ya son un paso gigantesco para un teutón.
Cuando ya has comido en su casa y podéis hablar de temas más privados, como el sueldo (un gran tabú por aquí), entonces puedes pasar a la siguiente etapa de confianza, saludarse o despedirse con un abrazo. Y digamos que para entonces ya habrá pasado un año.
El abrazo alemán es más bien rápido, sin juntar demasiado los cuerpos y como toque final acabará haciendo unos cuantos movimientos de arriba a abajo con su mano en tu espalda.
Y esto es lo que me sorprende, que casi todo el mundo hace este movimiento. ¿Pero por qué? A mí me da la sensación de que no saben que hacer en ese momento de tensión para ellos y matan el nervio moviendo la dichosa mano. Eso lo hacemos en España cuando alguien ha llorado y queremos darle ánimos, ¿no? Pero si yo estoy bien hombre!
Eso de que eso de que me restriegen la mano por la espalda no lo termino de entender y hasta me incomoda. Así que ahora que lo he probado, casi prefiero lo de un beso.
Tendría que haberme quedado en la etapa 2 de la confianza ...

