miércoles, 5 de marzo de 2008

Schlittenfahren o el trineo de Papá Noel

Y yo que pensaba que había llegado la primavera...el sol relucía mas horas, las temperaturas habían ascendido y la nieve había desaparecido. Hasta hoy.
Esta mañana, como siempre al levantarme, he echado un ojo por la ventana, y cuál ha sido mi sorpresa, al descubrir que todo estaba cubierto de nieve. Como no me lo creía he consultado la página del tiempo para ayer. Anoche la temperatura media fue de -14º, 28 grados menos que hace dos días.

No sé por qué me he pasado una semana con astenia primaveral para que ahora me vengan con estas.

Pero como no hay mal que por bien no venga, como decía mi abuela, he podido probar el schlittenfahren (deslizarse por la nieve con un trineo) de nuevo.

Mi amiga Heike, que como buena alemana, de esto sabe mucho, me ha acompañado a comprarme un trineo para disfrutar del día, puesto que tal como comenté en otro post, sin un schlitten aquí no eres nadie.

Al entrar al supermercado es cuando de veras me he dado cuenta de la verdad tan grande de mi afirmación anterior. Éstos son algunos de los modelos que tenía para elegir.






¿No te parece suficiente? Pero si hasta los hay para bebés!



¿Tienes gemelos? Pues también para ellos.



Y a mí de repente me ha entrado nostalgia de la infancia, me han invadido los recuerdos de mi memoria navideña y no he podido resistirme a este modelo.

Y es que sólo me falta el gorro y los renos...

miércoles, 27 de febrero de 2008

Die Frühjahrsmüdigkeit

Llevo unos días que no hay manera que levante cabeza...como si tuviera una gripe pero sin fiebre. Y ni fuerzas tengo para escribir, y mira que eso es raro.

El caso es que parece que tengo Frühjahrsmüdigkeit, o fatiga primaveral (sensación de cansancio, agotamiento, somnolencia, falta de motivación, apatía, insomnio e irritabilidad ante los cambios de luz y temperatura, entre otros). ¡Pero es que yo de eso no he tenido nunca en España!. Al parecer es típico de las zonas donde las estaciones del año están muy diferenciadas, como en Alemania.

Y aunque tampoco es primavera oficialmente, en estas lindes parece que el invierno se ha ido sin despedirse, y sin darse uno cuenta se ha instalado la primavera antes de tiempo. Ni rastro de nieve y frío y las temperatura se empeña en no bajarse de los 12º.

Supongo que para muchos, como mis amigos de la Península y de las Islas, estas temperaturas son más propias del invierno, pero ya sabemos que por aquí a partir de 10º la gente empieza a quitarle las mangas a los abrigos, y los chalecos invaden las calles.

Y así estoy, intentando todo el día que salte alguna chispa en mi cerebro que me active.

Scheisse! Casi prefería el invierno...