
Resulta que la "Gesundheitsamt", que este caso actúa como lo hace Sanidad en España con los bares y restaurantes, ha estado investigando en toda Alemania los negocios de pizzas, en busca de empleo ilegal.
Después de meses de trabajo y miles de euros invertidos el resultado ha sido negativo. Vamos, que los italianos son gente seria y no tenían trabajadores sin nómina ni ninguna de esas irregularidades que sí se dan en otros países, como España, para qué vamos a engañarnos.
Pero la noticia no es esta. La noticia es que ante la frustración de los resultados, han tenido que buscar alguna razón para justificarse. Y esta ha sido el tamaño de las pizzas.
Uno de las medidas en la que pueden ofrecerte una pizza es de 28 cm de diámetro, pero resulta que en muchos lugares han "descubierto" que eran de 27 cm o 27 cm con algo. Resultado: multazo al canto para todos los infractores. Según ellos, con este "truco" una pizzeria puede hacerse con una ventaja de unos 16.000€ en una serie de años (tampoco especifican cuantos). Y eso, es engaño al consumidor en beneficio propio.
Pero vamos a ver: ¿Quién en su sano juicio mide una pizza? Y además, ¿han contado con que al meter la masa en el horno ésta se reduce? Y si mide 27, ¿qué? Si ningún consumidor se ha quejado, ¿a qué vienen estos buscando las cosquillas? ¿Han pagado con mis impuestos todas las pizzas que han tenido que comprar para medir? ¿Se las han comido luego los "espabilaos" de la policía gastronómica?
Yo por mí se pueden quedar con su centímetro de menos, que lo que menos me importa en una pizza es el radio o la circunferencia siempre que me parezca que la relación calidad/precio es buena. Y si no me gusta, pues me pido la pizza en otro sitio. Y punto.
Lo siguiente , ¿qué va a ser? ¿Se van a poner a medir si la Cola lleva exactamente 33cl? . Y si mi yogurt lleva 110 gramos en vez de los 120 que reza, ¿los puedo denunciar? Vamos, vamos y vamos!
Y es que a veces estos alemanes me sorprenden, pero en vez de para echarme a reír, para echarme a llorar.